Serenata (2010)


Esta obra permite ser descrita a partir de dos ejes. El primero es la presencia a varios niveles de diversos fenómenos de intertextualidad: la pieza organiza su forma en siete secciones articuladas sin solución de continuidad que funcionan, cada una, como alusión a un modelo o tipo compositivo proveniente de la tradición; así, se incluyen, además de una breve introducción y una coda, un canon, un tema con dos series de variaciones, una fuga y un solo de piano a la manera de un impromptu. Al mismo tiempo la pieza incorpora entre sus materiales fragmentos de autores como Schoenberg, Berio y Beethoven, mediante citas que aparecen con distintos grados de énfasis y reconocibilidad. El segundo eje hace a lo programático, y consiste en la idea de 'música nocturna' como hilo conductor del relato musical: un canto nocturno y melancólico, que tiene a la luna como principal destinataria.

Ambos aspectos confluyen en el título: la palabra Serenata es, a la vez, la cita de un género y un resumen descriptivo del carácter de la pieza.